Woody

Creo que soy negativo.
Desde siempre.
Creo en lo negativo, soy negativista, adoro la negatividad.

Me encanta llegar a la conclusión de que todo va a acabar de una de las malas formas posibles. 
Cuando veo un película y acaba bien, me imagino cómo seguirá.

Si los protas terminan juntos pienso cuánto tardarán en cansarse el uno del otro, quién será infiel a quién, incluso a veces me preguntó con quién.


Después de ver a Jack morir delante de Rose en Titanic, no volví a pensar en Jack. ¿Para qué? Si estaba muerto. 
Pero, ¿y Rose? ¿Cayó en depresión? ¿Se olvidó de Jack por el primer macizo al que se encontró? Y además, cuánto tardó en volver a enamorarse de otro hombre? ¿Lo comparaba siempre con aquel amor idílico? Porque, qué difícil. Fue un amor que nunca pasó por una mala racha, sólo disfrutaron de la fase de enamoramiento. Comparar todas las relaciones con aquélla, probablemente idealizada (al fin y al cabo como todas en esa fase) debió ser terrible.

También tengo curiosidad por si se seguía masturbando pensando en él o si eso le daba yuyu mucho yuyu (los verdaderos fans de Madagascar me entenderán).

Así que, sí. Me como el coco para que los personajes de las películas lo pasen mal si el guionista les ha dado un final feliz, y que lo sigan pasando mal si por el contrario sufren un desenlace trágico. 
Así soy yo, un tipo simpático.

No, pero esto no va sólo contra los demás, ¡ojalá! Ya me gustaría a mí. Es cierto que a veces veo a la gente y sólo se me ocurren desgracias. Pero todo el rato que no le dedico a la infelicidad ajena estoy trabajando en la mía propia.

Traiciones, mentiras, aprovechamiento, timos, burlas. Todo el mundo es mi posible enemigo, you never know.

Como Tim. 
El bueno de Tim me pidió una goma de borrar. Yo se la di.
Fue probablemente de las peores decisiones de mi vida. 

Estuvo borrando durante 2 minutos y medio. Escribía o dibujaba algo, y lo volvía a borrar.
No podía dejar de mirarle. Y, al parecer, él no podía dejar de borrar. 
Probablemente estaba borrando la misma línea sólo para gastarla y así dejarme a mí también sin goma.
¿Y si la quiere gastar por qué no borra directamente sobre papel en lugar de hacer la misma línea?
Claro, así si se cansa antes de gastarla me la puede dar sucia. Maldito Tim.

No, igual está haciendo un dibujo para burlarse de mí. Sí, probablemente sería eso. Lo más seguro es que el maldito Tim estuviera perfeccionando su caricatura sobre mí con mi propia goma. Humillante.

O sólo estaba divirtiéndose a mi costa, a costa de mi dinero. Porque seguro que sabía que esa goma me la había tenido que comprar yo mismo en la papelería para que mi madre no se enterara de que había vuelto a perder la del mes pasado.

¡No! Ya estaba claro, clarísimo. Tan claro como Tim estaba dejando su hoja. 2 minutos y medio, ¡por dios! Tim me había estado robando todas las gomas desde hacía 3 años. 

Así que me levanté corriendo a quitársela, lógicamente. Quizá fui demasiado agresivo, pero Bob McQueen, del programa de la tele siempre dice que si quieres ser un tipo duro “Nunca dejes que nadie se ría de ti”, así que intenté no ser nada gracioso.

Todos se pusieron de acuerdo en que utilizar una silla fue un poco exagerado, y ahora con perspectiva, he de reconocer que quizá un poco sí. Pero si Tim no hubiera girado la cara no habría sido Tim el mellado nunca, también tiene que reconocer una parte de culpa. 

Por cierto, al final la goma la quería para hacerle un dibujo a la chica que le gustaba, pero desde que se quedó sin dientes dejó de hacerle caso.


Después de eso me llevaron a hablar con los señores de las batas. 

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